Riesgo y rentabilidad
No puedes tener uno sin el otro.
Antes de ver los detalles de la inversión por clases de activos, primero necesitamos aprender sobre el riesgo de inversión — qué significa y cómo gestionarlo.
Quizá la lección más importante de toda la inversión es que el riesgo y la rentabilidad siempre están relacionados. Si buscas seguridad, obtendrás una rentabilidad baja. Si buscas una rentabilidad mayor, debes asumir riesgo.
¿Qué queremos decir con riesgo? Nos referimos al potencial de perder dinero. ¿Cómo caracterizamos el potencial de pérdida de una clase de activos? Por su volatilidad.
Si una clase de activos como las acciones brasileñas crece un 50% este año, pero pierde un 45% el año siguiente, entonces tiene una alta volatilidad — es arriesgada. Si una clase de activos como los bonos del gobierno rinde un 1.5% este año y un 1.6% el siguiente, tiene baja volatilidad — no es tan arriesgada.
Veamos el rango de rentabilidades de varias clases de activos durante el período de 20 años entre 1991 y 2010, así como sus rentabilidades anualizadas durante ese mismo período.

Intuitivamente, podemos ver que las acciones, los bienes raíces y las materias primas son más arriesgados que los bonos y el efectivo. En su mejor año, las acciones rindieron más del 40%, pero en el peor, perdieron casi un 40%. Sin embargo, a lo largo de los 20 años completos, las acciones tuvieron una rentabilidad anualizada — que puedes pensar como una especie de promedio — de alrededor del 8%.
Invertido en efectivo, no habríamos perdido dinero en ningún año en particular, pero solo habríamos obtenido una rentabilidad anualizada de alrededor del 3.5% durante los 20 años. Y ya hemos visto la enorme diferencia que un 4.5% adicional puede hacer en el efecto de la capitalización compuesta!
La volatilidad de una clase de activos se expresa mediante una medida estadística llamada desviación estándar. No nos enfocaremos en el significado matemático de eso en este libro — solo recuerda que es una medida de riesgo.
En este libro, recomendaremos asumir riesgo invirtiendo en clases de activos volátiles como las acciones. También aprenderemos formas de mitigar ese riesgo.
Punto clave
Nunca olvides la verdad fundamental — que el riesgo y la rentabilidad están inevitablemente relacionados.